Después de conocer el resultado de las elecciones presidenciales colombianas, el volcán de la creatividad explotó en el país; surgieron ideas para comprender porqué la violencia continúa siendo la narración que se posiciona en las personas. Si bien las apuestas por los derechos humanos y de los no humanos tienen mayor aceptación ahora en la ciudadanía, existe el riesgo de volver a una gobernanza regida por «el jefe del hogar» que con su mano en el cinturón, pone a toda la familia a marchar derechito sin descarriarse del camino.
En esa erupción volcánica la esperanza como motor de acción llevó a un grupo de mujeres a encontrar desde su experiencia, la palabra, a convocar a otras personas a escribir cartas dirigidas a aquel familiar o conocido que considera que Colombia «solo puede cambiar a punta de golpes», para invitarlo, desde la palabra dulce, a considerar que quizá la vida vale la pena y que no debe darle cabida al miedo.
Este colectivo de mujeres calentaron la palabra con las primeras cartas: Mayra S. le escribió a la tía, la mamá y vecina. Has Rivera la redactó para su mamá. Lili Mu decidió dedicarla a la esperanza. Sara le escribió a las mujeres que sostienen la vida. Diani O. retornó la palabra con una amiga con quien ya no habla y Laura Ortiz dirigió sus palabras a toda su familia.
Espacio POTENTA solo fue una plataforma para albergar las palabras, así como la tulpa sostiene el fuego para calentarnos y cocinar los alimentos, nuestro espacio se ofreció a mantener la esperanza de cada palabra en las cartas.
«En estos días hemos escuchado muchas veces que quienes piensan distinto son una amenaza, que hay que tener miedo, que el otro es el enemigo. Pero antes de las redes sociales, de las campañas y de los titulares, estuvieron las vecinas. Las que nos prestaron una taza de azúcar, las que nos cuidaron cuando éramos niñxs, las que barrieron la misma cuadra, las que nos vieron crecer. Esta carta nace de ahí. De la convicción de que podemos conversar sin insultarnos, de que podemos disentir sin dejar de reconocernos. Y de que ningún proyecto de país vale más que nuestra capacidad de cuidar la vida y encontrarnos como comunidad. Si tienes una vecina, una tía, una mamá o una amiga con quien quisieras conversar desde el cariño y no desde el miedo, esta carta es también para ella»
Las cartas que llegaron fueron diagramadas por las compañeras y se han publicado en orden de llegada. Diariamente las hemos subido en el Instagram y Facebook de Espacio Potenta.
Les compartimos las cartas que han llegado como respuesta a la convocatoria, aquí las pueden descargar, imprimir, compartir a quienes consideran deben leerlas.
Bajo Licencia Creative Commons / Publicado originalmente en EspacioPotenta.com / Formato y diagramación de cartas: Colectivo Plop.